Un jueves de estos tenía yo que comprar un par de pizzas para la noche de la gala de GH (que se me atragantaron al ver durante dos horas y media a la jodida indú bucear entre las babas de Mercedes 1000á) y mi ética me impedía gastarme los 10 céntimos del objeto transportador de materia flexible, dúctil y modeable vulgarmente conocido como "bolsa de plástico" que ahora venden.
Dadas mis pretensiones de no enriquecer al Carrefour con esto de su nueva moda de hacerse los bioguays y acabar con el calentamiento de los polos a base de cobrarte por lo que antes era gratis opté por llevarlas en la mano y no contribuir a su falsa moral. Así es que iba andando por la calle cual vulgar discóbolo en pleno 2009 cuando de repente me da por leer algo que lleva escrito años en las paredes de una gran franquicia (bodybell para ser mas exactos) y que no estaba hecho con un grafitti sino con una campaña cojonuda de creativos expertos en la mentalidad femenina...

Nadie tiene sueños eróticos con alguien muy simpático.

Flipando de que eso formara parte del slogan de una tienda me seguí fijando en las paredes pensando: joder, y el que ni siquiera es muy simpático... ¿qué hace? porque ahí sí que está jodido...
Seguí leyendo:

No existe el amor a primera charla...
Joder, pues si es con esta tía está claro que no...

Pensé en los años y años de películas Disney remarcando que la belleza está en el interior que no habían servido para nada!! los millones de cuentos, fábulas y charlas de las madres intentando que sus hijos se conformaran con lo que dios les había dado ¿para qué? ¡¡qué diría Bella si viera esto!!
A dos días de que se acabe el mundo tal y como lo conocemos, (para el 2012 mas o menos si no empezamos a comprar las bolsas biodegradables en el carrefour), ¡¡nos vienen con estas!!. Porque ya no es que se metan con los feos directamente, que no se atreven, sino que les machacan minando su única tabla de salvación, el único recurso que les quedaba: la simpatía o la inteligencia... y da igual que seas MUY simpático, que no van a soñar contigo, y da igual que sepas mantener una conversación interesante y que seas culto e inteligente, nunca vas a vivir un flechazo porque eres feo y no vas al body bell a comprarte el champú fruictis!! porque, estimados creativos del bodybell, no sé si nos queréis decir a las mujeres que con todo nuestro cariño un día nos hicimos de la tarjeta club de vuestra tienda y a las que no, que no nos esforcemos en otra cosa que en compraros pintalabios bonjours o colonias de bolsillo de imitación a dos euros para ser el sueño de los camioneros de la ruta parla-portugalete, porque realmente me toca los cojones...

Así que superenfadada me dije: ni una puta bolsa más en el carrefour ni una cremita en el bodybell, estoy harta de que nos manejen como quieran y se piensen que somos unos jodidos consumistas alienados sin voluntad ni opinión, ahora sí que voy a ahorrar y que les follen en sus sueños eróticos con la de la foto...


Enlaces a esta entrada

En 1983 (por la época de las maquinitas de dos pantallas de Nintendo) se realizó la serie de ciencia ficción que más pudo marcar a mi generación y al sector de las gominolas con forma de ratón o gusano translúcido. Desde que se emitió por primera vez se ha ido repitiendo en televisión cada dos años como mucho para que nunca se nos olvidara que no somos los únicos que vivimos en el universo y que el día menos pensado una sombra puede aterrizar en nuestras cabezas para intentar comprarnos con nueva tecnología y avances médicos contra el cáncer... y la moraleja es: no te fies de los guapos que te lo quieren comer todo.

Pues bien, han tenido que pasar 26 años para hacer un remake de tan novedosa y amortizada serie americana con la ventaja de que cambian los personajes pero la historia es la misma, o eso creo porque solo llevan unos 6 capítulos y encima los muy mamones paran el rodaje ahora por no se qué deportes de invierno, me cago en el deporte y en el invierno.

En realidad no es igual ver un platillo volador superestilizado encima de Nueva York a ver una cosa amorfa de hojalata encima del símbolo a los caídos del 11S con el jerote de la Anna enfocando a los viandantes diciendo que llega lo bueno a bombo y platillo. Nos habría molado mucho más ver el careto de nuestra Jane Bladler diANA, pero es que a día de hoy tiene que estar invernado en alguna residencia. Tampoco mola el sustituto de Donovan, que de ser un icono sexual a pasado al canijo de cinco en familia. De este no sabemos si será bueno o será un vendido... pero como es periodista digo yo que hará de Marc Singer. Aún no he visto a la diANA abriéndose la mandíbula de par en par para jamar ningún roedor y ardo en ganas de ello... por favor, si me quereis, echadlo!

De la Juli científica hemos pasado al agente del FBI de perdidos, con su cara de monalisa y su camisul, de Juli a Juliet, ains, ¿no saldrá en algún momento Sawyer?. Ésta tiene un hijo bastante buenorro que de fijo será icono de adolescentes que hará el papel de traidor como en su día hicieron los padres y el hijo de Donovan (que papelón le dieron al pobre Marc) y luego ya veremos si lo apuntan a clases de full contact o qué pero de momento lo quieren liar con la rubita lagarta de turno que tiene mas peligro que la Indhira con un vaso de agua en noche de nominaciones...
Esta vez también tenemos un cura que estuvo en la guerra del Golfo que no se muy bien qué pintará en esta historia y un Willy pasado por la freidora que está muchísimo mejor que el original aunque es muchísimos menos tierno... el tío tiene un polvo, pero verde, no lo olvidéis.

De momento la cosa promete aunque la serie sea lineal y no es lo que estamos acostumbrado a ver a estas alturas de siglo, desde luego el cambio en efectos especiales se agradece.
Ahora lo que se lleva son los saltos en el tiempo y en el espacio, los flashforwards, los flashbacks y los flases de toda la vida. Nuestra mente ya se ha acostumbrado a cualquier cosa siempre y cuando pueda ser creible o al menos coherente.
Cuando dejen de emitir V por los dichosos deportes de invierno seguiremos con flashforwards que es el canelo del año, una serie con mucha promo y mucho prometer y que al final es una cagarrilla lenta y sin chicha con unos protagonistas que ni enamoran ni dejan de enamorar. Tanto es así que se ha tenido que dejar de rodar para que los guionistas se sienten un rato en la mesa a ver qué coño hacen para dar movimiento a la ya un poco usada historia de si se puede o no cambiar el futuro...

Menos mal que gracias a dios el 2 de febrero empieza el principio del fin... la serie por excelencia, que después de V, marcará a otra generación... ya es famosa la frase que dice que los momentos mas importantes de la vida de una persona son cuando tienen su primer hijo y la primera vez que vieron Perdidos...




y el tres de febrero, aparecerá por fin, la quinta temporada en DVD de coleccionista para los frikis como yo que sueñan con naufragar en una isla desierta, ser amenazada por osos, columnas de humo, rusos tuertos, salvajes con ametralladoras y científicos locos... me encanta.


Enlaces a esta entrada
Mi primera relación con el ocio tecnológico fue allá por 1982 cuando hice la comunión y mis tios me reglaron una joya de dos pantallas de Nintendo: Play and Watch. (Alabado sea el Sr. Nintendo que tan buenos ratos me dió y sigue dando).

Consistía en subir de una pantalla a otra controlando el exceso de las plagas de las plantas: en una había arañas o pulgones; en la otra gusanos bocazas. Las flores, parecidas a crisantemos, ponían cara de susto cuando los veían llegar y tú sufrías por ellas. Corriendo le dabas con el fumigador y listo, si no fuera porque eso no paraba de salir nunca y cuando llegabas a controlar la historia empezabas a puntuar doble y el marcador comenzaba parpadear a la velocidad de los latidos de tu corazón, directamente correlacionados con el dolor de tus dedos pulsando a la velocidad de la luz...

Bien es cierto que la reina de la época era Donkey Kong, pero la mia no la tenía casi nadie y gracias a ella le cogí mucho amor a la plantas y pánico a los bichos... años de sufrimiento por la vegetación, hasta hoy mismo que me las he visto putas para encontrar una foto de este regalo del entretenimiento viejuno...

En ese verano mi primo y yo bajábamos las calles del pueblo sin mirar a nadie, cada uno a su tema con su maquinita, con la musiquita de los juegos marcando nuestros pasos y las viejas mirándonos. Una de estas abuelas nos paró un día el paso para felicitarnos por el próximo evento de nuestra comunión conjunta y le jodió el record a mi amado Unai... no se lo perdonó en la vida a la pobre señora. He de decir que la de él era solo de una pantalla, una pirámide egipcia en la que unos bichos te querían comer... bueno, como en todas, también era genial. Luego nos juntábamos unos cuantos en la calle y tirados en el suelo poníamos en común nuestras maquinitas para hacernos especialistas en todo. Las había incluso de tres pantallas y nos encantaba hacer el mono... era genial. Y pensabas que nunca nada podría superar eso...

Después de esto agoté el producto y dejé sus pilas de botón oxidándose en un cajón junto al resto de la máquina. Muy de vez en cuando la volvía a usar sintiendo los mismos estreses... la gente de mi generación rápido se apuntó a las consolas... yo ni guarra. No tenía ni idea de las posibilidades que tenía aquello, había mucho juego de ordenador, mucho juego de football pero yo pasaba, hasta el día que me invitaron a una casa a descalzarme...

Después de más de 25 años me reencontré con Nintendo gracias al azar. Con mucho cuidado intenté recordar si llevaba calcetines con tomate o no. Pasado ese reconocimiento me atreví a ello y así fue que me puse encima de una pequeña plataforma rectángular blanca que en menos que canta un gallo me dijo que no me moviera. Obediente seguí sus instrucciones y me dijo: "calculaaaandooooo, calculaaaandoooo" a los tres segundos tenía mi peso, mi talla, mi centro de gravedad, mi índice de mas corporal, mi cociente de edad wii, la fecha de mi nacimiento, una caricatura de mí misma y el número de mi tarjeta de crédito. Flipé. A la semana esa plataforma/peso de baño blanca estaba en mi casa.

Si antes me reía viendo el anuncio de una tía que hacía yoga subía al bicho este, ahora yo me hago mis programas de entrenamiento para estilizar mi línea, fortalecer gluteos, relajarme y llevar una vida saludable. Si bien es cierto que cuando consigo consumir las calorías equivalentes a medio vaso de cocacola, en ese lapso de tiempo ya me he jamao un plato de jamón, unos triskis y dos vasos mas de cocacola subida al chisme... pero me da igual. Cuando en 1982 conocí a Nintendo nunca imaginé ni por asomo que con una idea suya iba a correr, montar en bici, hacer malabares, steps, taichí, montar en patinete, y acabar sudando como una cerdaka con tonificaciones y posturas de saludo al sol. Por que jamás imaginé que se pudieran tener agujetas jugando en casa mirando la tele. Y tampoco imaginé que la tele pudiera darme tanto como el momentazo de ayer cuando la Indi le tiró el vaso de hielitos a la Carol por celakos...

Aunque si he de decir cual es mi juego favorito me decanto por la Guitar Hero que me ha hecho sentir la estrella del rock que nunca fui, o el de Zelda de disparar a dianitas, o el del Brain que me hace usar los dos hemisferios por igual... no se, para mi que siempre ignoré este mundo desde que mataba con spray gusanos esto es todo un descubrimiento y si me aburro soy gilipollas.


Enlaces a esta entrada
Si algo aprendí de mi viaje a Escocia es que nunca te has de fiar de alguien que te recomienda un hotel porque es... "curioso". Bueno, y que tampoco te puedes fiar de las fotos y la página web de nadie, porque una imagen vale mas que mil palabras y puede engañarte en menos de un segundo.

La moto nos la vendieron al describirnos el hotel "Dorvers Inn" como un lugar con encanto, una posada de mas de trescientos años ambientada en un paraje auténtico escocés, con su lagito, sus bosques y su rollo así de miedete para gente que busca algo distinto y por qué no decirlo, terrorífico... como cuando vas a una cena y te atienden disfrazados de monstruos y te ries pero te da cosilla... Caímos como moscas. Nos metimos en su página y vimos lo que queríamos ver, un hotel la mar de elegante y original con el carisma de una peli de misterio: http://www.thedroversinn.co.uk. Incluso tenían una cámara con una supuesta conexión en directo en la que podías ver a la gente que en ese momento estaba deambulando por las escaleras del lugar... no inventes. Tan buena pinta tenía que lo dejamos para el final...

Después de pasarnos una semana recorriendo las Highlands, recorriendo kilómetros y kilómetros sin ver un ser humano sino millones de ovejas y viendo vacas peludas con un frio que pela estábamos deseando llegar al hotel final, el broche de oro a un viaje muy especial.
Con el GPS dirigiéndonos nos pasamos del destino... no podía ser, ¡pero si por esa zona no había ni dios, ni una casa ni un pueblo, nada de nada!... oh sí, sí que lo había... una posada enorme en medio de una carretera hacia ningún lugar. Una venta de las de antes con mas de tres siglos que eran también trescientos años sin limpiarla.

Lo primero que ves es la recepción, la sala de las torturas de un taxidermista hecha realidad. Te atiende una chavala de no mas de 20 años. Aquí solo trabaja gente joven, pelirroja, pecosa y rechonchita, que viste de negro y cree estar en el local más cool de toda Inglaterra, rodeados de cuerpos sin vida de lo que hace trescientos años fueron animales felices que recorrian juguetones los bosques de la zona.

Acojonados miramos todo con aprensión. El osito tan rico que sale en todas las fotos del hotel está lleno de mierda, le faltan dedos de la mano, tiene un ojo fuera y se ve como le han cosido la zona de la tripa... nosotros íbamos pensando en pasar miedo y empezamos a sentirlo de verdad. Subimos a nuestra habitación por unas escaleras estrechujas y enmoquetadas, que huelen a Palacio de congresos de viejas que son, con nuestras pesadas maletas hasta la tercera planta. La que no tiene calefacción. A la habitación que no tiene baño, sino un lavabo de plástico con un espejo cutrísimo robado de algún baño de tren. Esto nos pasa por no saber inglés y no haber entendido las palabras "shared bathroom", nos salimos al pasillo y vemos donde se supone que tenemos que asearnos... una bañera sin ducha llena de mierdaka, un retrete que huele a zurraspa y un espejo de plástico. Tierra, trágame.

Bajamos a comer y para variar la cocina está cerrada, ¡¡por dios, son más de las 19 horas, es impensable comer nada a estas horas!!. Vemos a la gente cenando kilos de carne que más bien parecen plastas de vaca highlands a dos carrillos emocinados de la vida. Nunca pensé que ser española era ser pija y remilgada... En este mismo día empezaba gran hermano en España y nosotros no teníamos ni tele en la habitación, la máxima psicodelia la tiene la tetera eléctrica que no falta en ninguna casa escocesa. Hace frio sin calefacción así que si no les puedes, únete a ellos, venga ese té con galletas de mantequilla...

Al día siguiente bajamos a desayunar y las ganas de vomitar atacan al Apa. Es entrañable ver un desayuno completo compuesto por huevo frito, con bacon, morcilla, judias pintas y un cacho de tostada encima de las fabes... todos a nuestro alrededor devoran con pasión y sin embargo nosotros no podemos dejar de mirar ese maniquí sin ojos que tiene un uniforme escocés sin botones y sin lavar desde hace 234 años... corriendo salimos de allí, tenemos todo el día para disfrutar y para olvidar.

Pena que por la noche, cuando nos decidimos a ir a Glasgow, todos los mensajes del camino nos advierten de que la única carretera que lleva a nuestro "hotel" se cerrará de 22:00 a 8:oo horas por obras, y nosotros estamos empezando a oler como nuestro coche alquilado atufa a quemado y no vamos a llegar, perdidos por una carretera la mar de estrechuja y un lago kilométrico que no hace otra cosa que emanar vaho del chungo... ¿por qué esta pesadilla en un viaje que estaba siendo tan bonito??.

Cuando al final salvamos la vida y llegamos a nuestro triste destino, como buitres nos ponemos a mirar el libro ese que está en todos los sitios turísticos del país con las apreciaciones de los clientes. Millones de personas alabando el buen gusto del sitio, lo bien que se comía, la música que tenían... y entre todos una persona diciendo que joder que qué de mierda tenía el lugar. Una entre un millón, ¿por qué siempre somos minoría? ¿por qué nunca acertamos con el ganador de GH? ¿por qué siempre llevamos la contraria con lo fáil y cómodo que es sumarse a la mayoría?

Cuando volvimos a Madrid y pedimos explicaciones nos dijeron que había otras habitaciones que estaban genial, que tenían hasta jacuzzi, que la gente amaba ese sitio... ¿serían realidades paralelas? Seremos nosotros muy pijos? habrá dos Dorvers Inn? no lo sé, pero nunca volveré a ese terrorífico lugar... nunca, y jamás aceptaré la descripción de curioso como de calidad, sino como friki de mierda.


Enlaces a esta entrada